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FALANGE ESPAÑOLA TRADICIONALISTA Y DE LAS JONS

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DOS DE MAYO

DOS DE MAYO

El dos de Mayo de 1808( hace hoy 199 años) el pueblo de Madrid se levantó en armas contra los franceses. En la imagen superior podemos observar la pintura de Goya titulada "El dos de mayo de 1808" o "La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol de Madrid".

Napoleón Bonaparte había pactado con el rey español Carlos IV, mediante el Tratado de Fontainebleau, firmado el 27 de octubre de 1807 —a través del valido de éste, Manuel Godoy—, la ocupación de Portugal, a fin de hacer efectivo el bloqueo comercial contra Gran Bretaña (el denominado Sistema Continental). De esta manera, las tropas francesas del emperador Napoleón I (compuestas por 24.000 hombres al mando del general Pierre-Antoine Dupont) entraron en España como aliados, pero aquél decidió enseguida controlar militarmente el país para, ante las desavenencias reales entre Carlos IV y su heredero Fernando VII, desbancar a la Casa de Borbón y sustituirla por su propia familia, concretamente por su hermano, quien pasaría a ser el rey José I.

Para asegurarse la menor resistencia posible, Napoleón, mediante la argucia de actuar de árbitro entre padre e hijo, consiguió que ambos se trasladasen hasta la ciudad de Bayona, situada en el suroeste francés. Esta es una demostración más de lo inútiles y traidores que son los Borbones.El objeto era paralizar al Estado Español. Ambos tuvieron que abdicar a favor de Napoleón entre el 5 y el 6 de mayo de 1808. Para completar el descabezamiento se pretendía trasladar a toda la familia real hacia el cautiverio, incluido el infante don Antonio, que había quedado al frente de una Junta de Gobierno.

El levantamiento contra los franceses tuvo lugar de forma espontánea en Madrid en la mañana del 2 de mayo. España estaba sin gobierno y buena parte ocupada militarmente. De las viejas autoridades únicamente se podía contar con los capitanes generales de Zaragoza, José de Rebolledo Palafox, y de Valladolid, Gregorio García de la Cuesta. El pueblo recuperó la soberanía: por todas partes surgían juntas provinciales, las cuales crearon a su vez una Junta Central (25 de septiembre de 1808). Entre mayo y junio toda España se había levantado en armas.

DOS DE MAYO

Oigo Patria tu aflicción y escucho el triste concierto

que forman tocando a muerto

la campana y el cañón.

Sobre tu invicto pendón

miro flotantes crespones

y oigo alzarse otras naciones

en estrofas funerarias,

de la iglesia las plegarias

y del arte las canciones.

Llora porque te insultaron

los que su amor te ofrecieron.

¡A ti,a quien siempre temieron

porque tu gloria admiraron,

a ti,por quien se inclinaron

los mundos de zona a zona;

a ti,soberbia matrona,

que libre de extraño yugo,

no has tenido más verdugo

que el peso de tu corona!

Doquiera la mente mía

sus alas rápidas lleva

allí un sepulcro se eleva

cantando su valentía;

desde la cumbre bravía

que el sol indio tornasola

hasta el África que inmola

sus hijos en torpe guerra;

¡no hay un puñado de tierra

sin una tumba española…!.

Tembló el orbe a tus legiones,

y de la espantada esfera

sujetaron la carrera

las garras de tus leones;

nadie humilló tus pendones

ni te arrancó la victoria,

pues de tu gigante gloria

no cabe el rayo fecundo

ni en los ámbitos del mundo

ni en el libro de la historia.

Siempre en lucha desigual

canta su invicta arrogancia

Sagunto,Cadiz,Numancia,

Zaragoza y San Marcial;

en tu seno virginal

no arraigan extraños fueros,

porque indómitos y fieros,

saben hacer tus vasallos

frenos para sus caballos

con los cetros extranjeros…

Y aún hubo en la tierra un hombre

que osó profanar tu manto

¡Espacio falta a un canto

para maldecir su nombre!

Sin que el recuerdo me asombre

con ansia abriré la historia;

presta luz a mi memoria,

y el mundo y la Patria a coro

oirán el himno sonoro

de tus recuerdos de gloria.

Aquel genio de ambición

que,en su delirio profundo

cantando guerra hizo al mundo

sepulcro de su nación,

hirió al ibero león

ansiando a España regir;

y no llegó a percibir,

ebrio de orgullo y poder,

que no puede esclavo ser

pueblo que sabe morir.

¡Guerra! clamó ante el altar

el sacerdote con ira;

¡guerra! repitió la lira

con indómito cantar;

¡guerra! gritó al despertar

el pueblo que al mundo aterra;

y cuando en hispana tierra

pasos extraños se oyeron

hasta las tumbas se abrieron

gritando:¡Venganza y guerra!

La virgen con patrio ardor

ansiosa salta del lecho;

el niño bebe en el pecho

odio a muerte al invasor.

La madre mata su amor,

y cuando calmada está

grita al hijo que se va

¡Pues que la Patria lo quiere,

lánzate al combate y muere;

tu madre te vengará!

Y suenan patrias canciones

cantando santos deberes

y van roncas las mujeres

empujando los cañones;

al pie de libres pendones

el grito de Patria zumba

y el rudo cañón retumba

y el vil invasor se aterra,

y al suelo le falta tierra

para cubrir tanta tumba…

Mártires de la lealtad

que del honor al arrullo

fuisteis de la Patria orgullo

y honra de la humanidad.

En la tumba descansad

que el valiente pueblo ibero

jura con rostro altanero

que hasta que España sucumba,

no pisará vuestra tumba

la planta del extranjero.

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LXX ANIVERSARIO DE LA UNIFICACIÓN DE LAS FUERZAS NACIONALES

Hoy se cumple el 70 aniversario de la unificación de Falange Española de las JONS con la Comunión Tradicionalista.

El decreto de unificación fue publicado en el BOE el 20 de Abril de 1937 y dice lo siguiente:

Una acción de gobierno eficiente, cual cumple ser la del Nuevo Estado Español, nacido por otra parte bajo el signo de la unidad y la grandeza de la Patria, exige supeditar a su destino común la acción individual y colectiva de todos los españoles.

Esta verdad, tan claramente percibida por el buen sentido del pueblo español, es incompatible con la luchas de partidos y organizaciones políticas que, si bien -todas- pugnan noblemente por el mejor servicio de España, gastan sus mejores energías en la lucha por el predominio de sus estilos peculiares, o, lo que es peor, en cuestiones de tipo personalista que dan lugar a discordias pequeñas dentro de las organizaciones, resucitando la vieja intriga política y poniendo en trance de descomposición organizaciones y fuerzas cuyas masas se mueven a impulsos de los más puros ideales.

Llegada la guerra a punto muy avanzado y próxima la hora victoriosa, urge ya acometer la gran tarea de la paz, cristalizando en el Estado nuevo el pensamiento y el estilo de nuestra Revolución Nacional. Unidos por un pensamiento y una disciplina común, los españoles todos han de ocupar su puesto en la gran tarea.

Esta unificación que exijo en el nombre de España y en el nombre sagrado de los que por ella cayeron -héroes y mártires-, a los que todos y siempre guardaremos fidelidad, no quiere decir ni conglomerado de fuerzas ni mera concentración gubernamental, ni unión pasajera. Para afrontarla de modo decisivo y eficaz hay que huir de la creación de un partido de tipo artificial, siendo por el contrario necesario recoger el calor de todas las aportaciones para integrarlas, por vía de superación, en una sola entidad política nacional, enlace entre el Estado y la Sociedad, garantía de continuidad política y de adhesión viva del pueblo al Estado. Precisa para ello tener en cuenta que, aparte valiosísimas aportaciones colectivas e individuales de patriotas que desde la hora primera voluntariamente vistieron uniformes de Soldados de España, Falange Española y Requetés, han sido los dos exponentes auténticos del espíritu del alzamiento nacional iniciado por nuestro glorioso Ejército el diecisiete de julio.

Como en otros países de régimen totalitario, la fuerza tradicional viene ahora en España a integrarse en la fuerza nueva. Falange Española aportó con su programa masas juveniles, propagandas con un estilo nuevo, una forma política y heroica del tiempo presente y una promesa de plenitud española; los Requetés, junto a su ímpetu guerrero, el sagrado depósito de la tradición española, tenazmente conservado a través del tiempo, con su espiritualidad católica, que fue elemento formativo principal de nuestra nacionalidad y en cuyos principios eternos de moralidad y justicia ha de seguir inspirándose.

Siendo uno el sentir de las organizaciones, análoga la inquietud patriótica que las anima, con un ansia de unión, respaldada con el anhelo con que España la espera, no debe ésta retrasarse más.

Así, pues, fundida sus virtudes, estas dos grandes fuerzas nacionales hacen su presencia directa y solidaria en el servicio del Estado. Su norma programática está constituida por los veintiséis puntos de la Falange Española; debiéndose hacer constar que como el movimiento que conducimos es precisamente esto más que un programa, no será cosa rígida ni estática, sino sujeto, en cada caso, al trabajo de revisión y mejora que la realidad aconseje.

Cuando hayamos dado fin a esta ingente tarea de reconstrucción espiritual y material, si las necesidades patrias y los sentimientos del país así lo aconsejaran, no cerramos el horizonte a la posibilidad de instaurar en la Nación el régimen secular que forjó su unidad y su grandeza histórica.

Por todo lo expuesto,

DISPONGO:

Artículo primero. Falange Española y Requetés, con sus actuales servicios y elementos, se integran, bajo Mi Jefatura, en una sola entidad política de carácter nacional que, de momento, se denominará Falange Española Tradicionalista y de las JONS.

Esta organización, intermedia entre la Sociedad y el Estado, tiene la misión principal de comunicar al Estado el aliento del pueblo y de llevar a éste el pensamiento de aquél a través de las virtudes político-morales, de servicio, jerarquía y hermandad.

Son originariamente, y por propio derecho, afiliados de la nueva organización todos los que en el día de la publicación de este Decreto posean el carnet de Falange Española o de la Comunión Tradicionalista, y podrán serlo, previa admisión, los españoles que lo soliciten.

Quedan disueltas las demás organizaciones y partidos políticos.

Artículo segundo. Serán órganos rectores de la nueva entidad política nacional el Jefe del Estado, un Secretario o Junta Política y el Consejo Nacional.

Corresponde al Secretariado o Junta Política establecer la constitución interna de la entidad para el logro de su finalidad principal, auxiliar a su Jefe en la preparación de la estructura orgánica y funcional del Estado, y colaborar, en todo caso, a la acción de gobierno.

La mitad de sus miembros, con los que iniciará sus tareas, serán designados por el Jefe del Estado y la otra mitad elegidos por el Consejo Nacional.

El Consejo Nacional conocerá de los grandes problemas nacionales que el Jefe del Estado le someta en los términos que se establecerán en disposiciones complementarias.

Mientras se realicen los trabajos encaminados a la organización definitiva del Nuevo Estado totalitario, se irá dando realidad a los anhelos nacionales de que participen en los organismos y servicios del Estado los componentes de Falange Española Tradicionalista y de las JONS para que les impriman ritmo nuevo.

Artículo tercero. Quedan fundidas en una sola Milicia Nacional las de Falange Española y de Requetés, conservando sus emblemas y signos exteriores. A ella se incorporarán también, con los honores ganados en la guerra, las demás milicias combatientes.

La Milicia Nacional es auxiliar del Ejército.

El Jefe del Estado es Jefe Supremo de la Milicia. Será Jefe directo un General del Ejército con dos subjefes militares procedentes, respectivamente, de las Milicias de Falange Española y de Requetés.

Para mantener la pureza de su estilo se nombrarán dos asesores políticos del mando.

Dado en Salamanca a diecinueve de abril de mil novecientos treinta y siete.

FRANCISCO FRANCO

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